Diagnóstico de cultura y percepción del riesgo
Medimos cómo perciben la seguridad los trabajadores, supervisores y la dirección, y dónde están las brechas entre lo que dice el procedimiento y lo que ocurre en campo.
La mayoría de los eventos graves tienen detrás un comportamiento que se repitió muchas veces sin consecuencias. Nuestro programa convierte esos comportamientos en hábitos seguros, con observación en campo, liderazgo del supervisor y datos que se pueden medir.
La diferencia entre un incidente y una operación estable está en la anticipación: detectar y corregir el comportamiento y la condición antes de que coincidan.
Medimos cómo perciben la seguridad los trabajadores, supervisores y la dirección, y dónde están las brechas entre lo que dice el procedimiento y lo que ocurre en campo.
Formamos observadores dentro de su equipo para registrar comportamientos seguros y en riesgo en las tareas críticas, con retroalimentación inmediata y sin sanción.
Entrenamos a mandos medios en conversaciones de seguridad, reconocimiento del comportamiento seguro y gestión de las condiciones que empujan al atajo.
Habilitamos canales de reporte de condiciones y actos inseguros, y cerramos el ciclo informando qué se hizo con cada reporte para sostener la confianza.
Análisis de la accidentalidad histórica, de las tareas críticas y de la percepción del riesgo por área y por turno.
Construimos con el equipo la lista corta de comportamientos que explican la mayor parte de los eventos potenciales graves.
Ciclos de observación en campo con registro, conversación en el momento y análisis de las barreras que impiden el comportamiento seguro.
Planes de acción sobre condiciones, procedimientos y formación; medición mensual y reconocimiento de los avances del área.
El programa se reporta con indicadores proactivos que permiten actuar antes del evento, y se integra al informe de gestión del SG-SST para la alta dirección.
Ver gestión SST trazableProporción de comportamientos seguros observados sobre el total observado.
Volumen y cierre de reportes voluntarios por área, un indicador proactivo clave.
Eventos sin lesión que anticipan el accidente grave y permiten intervenir a tiempo.
Diálogos del líder con su equipo realizados frente a los programados.
Condiciones o procedimientos corregidos a partir de la observación en campo.
Frecuencia y días perdidos, como resultado final del programa en el tiempo.
Es una metodología que interviene los comportamientos críticos que participan en la mayoría de los accidentes. Se basa en observar en campo, retroalimentar de inmediato y eliminar las barreras que empujan al trabajador a tomar atajos; no es un mecanismo para sancionar personas.
Se puede aplicar en cualquier tamaño. En empresas pequeñas el programa es más simple: pocas tareas críticas, observadores designados y una reunión mensual de seguimiento; lo importante es la constancia, no el volumen.
El programa de cultura de seguridad se integra al plan anual de trabajo del SG-SST y aporta evidencia de capacitación, inspecciones, participación del COPASST e indicadores proactivos exigidos por el Decreto 1072 de 2015.
Los indicadores proactivos, como reportes y conversaciones de seguridad, se mueven en los primeros meses. El efecto sobre la accidentalidad se observa a lo largo de un ciclo anual completo, siempre que el liderazgo mantenga la disciplina del programa.
Ajustamos el alcance al nivel de riesgo, al sector y al tamaño de su equipo, en modalidad presencial o virtual.